Hacia la Independencia: la Cruzada Libertadora y la liberación de la Provincia

 

Motivos de la invasión de Lavalleja en 1825

  • Impacto en la ganadería: Portugal y Brasil, durante su ocupación de la Banda Oriental (1816-1825), arrearon millones de cabezas de ganado hacia el norte (hacia Río Grande del Sur), debilitando la economía local basada en la cría de vacas y caballos, lo que generó resentimiento entre los pobladores.
  • Control del Río de la Plata: La lucha por este río era clave; si la Provincia Cisplatina (actual Uruguay) quedaba bajo control argentino, el río se consideraría interno a Argentina, limitando el acceso de Brasil. Si Brasil lo retenía o la región se independizaba, el río sería internacional, beneficiando el comercio brasileño y debilitando el argentino.
  • Deseo de liberación: Los orientales buscaban expulsar a los brasileños para recuperar su soberanía y unirse a las Provincias Unidas del Río de la Plata, aunque esto llevó a una guerra mayor.

La Cruzada Libertadora y el Abrazo del Monzón

La Cruzada Libertadora comenzó el 19 de abril de 1825, cuando Juan Antonio Lavalleja y los Treinta y Tres Orientales cruzaron el río Uruguay desde Argentina y desembarcaron en la Playa de la Agraciada, en Soriano. Juraron liberar la Provincia Cisplatina del dominio brasileño y empezaron a reunir apoyo de la gente local para luchar contra el Imperio del Brasil.

Thirty-Three Orientals - Wikipedia

El 29 de abril de ese año, en las orillas del arroyo Monzón (también en Soriano), Lavalleja se encontró con Fructuoso Rivera, otro caudillo oriental. Se dieron un abrazo simbólico que selló la unión de sus fuerzas, fortaleciendo el movimiento y atrayendo más aliados para combatir a los brasileños.

El "Abrazo del Monzón", del 29 de abril de 1825 - Contraviento

La toma de la Provincia por fuerzas orientales y argentinas

Con el apoyo creciente, las fuerzas orientales, respaldadas por Argentina, ganaron batallas clave como la del Rincón (24 de septiembre) y Sarandí (12 de octubre), derrotando a tropas brasileñas y recuperando territorio. Para agosto, en el Congreso de Florida, declararon la independencia de Brasil y la unión con las Provincias Unidas, tomando control de gran parte de la provincia, aunque la guerra continuó hasta 1828.


En el contexto histórico de Sudamérica a principios del siglo XIX, la invasión liderada por Juan Antonio Lavalleja en 1825 contra la Provincia Cisplatina (anexada por Brasil en 1821 tras su independencia de Portugal) representó un punto de inflexión en la lucha por la soberanía regional. Esta acción no fue aislada, sino que se enraizaba en tensiones acumuladas desde la invasión luso-brasileña de 1816, que había derrotado a líderes como José Gervasio Artigas en Tacuarembó (1820), dejando la Banda Oriental bajo control extranjero. Los motivos económicos y estratégicos jugaron un rol central: durante la ocupación, se estima que Brasil arreó alrededor de 14 millones de cabezas de ganado hacia el norte, específicamente a Río Grande del Sur, agotando la cuenca ganadera local que era vital para la economía de subsistencia basada en vacas cimarronas, caballos y exportaciones de cueros y tasajo. Esta depredación no solo empobreció a los gauchos y estancieros orientales, sino que también alimentó el resentimiento contra el Imperio del Brasil, que utilizaba este ganado como fuente barata de alimento para su mano de obra esclava en plantaciones. Investigaciones históricas sugieren que este saqueo sistemático debilitó la base productiva de la región, haciendo insostenible la ocupación a largo plazo y motivando la rebelión como una respuesta a la explotación económica.

Paralelamente, la disputa por el estatus del Río de la Plata added una dimensión geopolítica crucial. Para las Provincias Unidas del Río de la Plata (predecesoras de Argentina), retener la Provincia Cisplatina aseguraba que el río fuera considerado un curso de agua interno, permitiendo control exclusivo sobre la navegación, el comercio y el acceso a mercados interiores como los ríos Paraná y Uruguay. Esto era esencial para la economía porteña, dependiente de exportaciones ultramarinas, y evitaba interrupciones como el bloqueo brasileño que se impuso durante la guerra (1825-1828), causando inflación y crisis fiscal en Buenos Aires. Por el contrario, si Brasil mantenía el control o la región se independizaba, el río se internacionalizaba, beneficiando a Brasil al abrir rutas comerciales hacia el Atlántico Sur y debilitando la hegemonía argentina. Historiadores destacan que esta ambición territorial brasileña databa del siglo XVII, formalizada en tratados como el de Madrid (1750), y que la rebelión de 1825 buscaba restaurar la unión con Argentina para preservar este control estratégico, aunque eventualmente llevó a la independencia de Uruguay en 1828 bajo presión británica.

La narrativa de los eventos comienza con la Cruzada Libertadora, un movimiento organizado en secreto desde Buenos Aires con apoyo del gobierno argentino. El 19 de abril de 1825, Lavalleja y un grupo de 33 exiliados orientales (conocidos como los Treinta y Tres Orientales) zarparon en dos lanchas desde San Isidro (Argentina), cruzando el río Uruguay para desembarcar en la Playa de la Agraciada, en el departamento de Soriano. Allí, juraron "libertad o muerte", enarbolando una bandera tricolor (azul, blanca y roja) y comenzando una campaña guerrillera para reunir adherentes entre la población rural, descontenta con la ocupación brasileña. Este desembarco no fue solo simbólico; rápidamente ganaron terreno, estableciendo un gobierno provisional en La Florida el 14 de junio, bajo Manuel Calleros, y convocando una Sala de Representantes que, el 25 de agosto, proclamó la independencia de Brasil, la unión con las Provincias Unidas, la adopción de una bandera y la abolición gradual de la esclavitud (Ley de Vientres).

Un momento pivotal fue el Abrazo del Arroyo Monzón, ocurrido el 29 de abril de 1825 a orillas del arroyo Monzón, también en Soriano. Lavalleja, avanzando con sus fuerzas iniciales, se encontró con Fructuoso Rivera, un caudillo local que inicialmente había colaborado con los brasileños pero decidió unirse a la causa oriental. Este abrazo simbólico no solo unificó a dos líderes clave, sino que atrajo a otros caudillos como Julián Laguna y representantes de Montevideo, fortaleciendo el movimiento y desmoralizando al enemigo. Historiadores como Aníbal Barrios Pintos lo consideran un factor decisivo, ya que consolidó la cohesión interna y facilitó victorias subsiguientes.

La toma efectiva de la provincia se logró a través de una serie de acciones militares coordinadas entre fuerzas orientales y apoyo argentino. Tras el abrazo, las tropas combinadas derrotaron a los brasileños en el Combate del Rincón (24 de septiembre de 1825), donde Rivera venció en el Rincón de las Gallinas (actual Río Negro), y en la Batalla de Sarandí (12 de octubre), un enfrentamiento de caballería donde Lavalleja lideró una carga decisiva contra tropas imperiales. Estas victorias permitieron recuperar la mayor parte del territorio, culminando en la Toma de la Fortaleza de Santa Teresa (31 de diciembre) y la Batalla del Cerro (9 de febrero de 1826). El Congreso de las Provincias Unidas reconoció la reincorporación el 25 de octubre de 1825, comprometiéndose a defender la provincia, aunque la guerra se prolongó hasta la Convención Preliminar de Paz de 1828, que estableció la independencia de Uruguay. Este proceso no solo expulsó temporalmente a los brasileños, sino que resaltó la interdependencia entre orientales y argentinos, marcada por tensiones internas como el centralismo porteño.

Para ilustrar la secuencia de eventos, a continuación se presenta una tabla cronológica de los hitos clave en 1825:

FechaEvento PrincipalDetalles Significativos
19 de abrilDesembarco en Playa de la AgraciadaLavalleja y los 33 Orientales juran liberar la provincia; inicio de la Cruzada.
29 de abrilAbrazo del MonzónUnión de Lavalleja y Rivera; fortalece la rebelión y atrae más aliados.
14 de junioGobierno provisional en La FloridaManuel Calleros asume; convoca Sala de Representantes.
25 de agostoDeclaración en Congreso de FloridaIndependencia de Brasil, unión con Provincias Unidas, bandera y leyes abolicionistas.
24 de septiembreCombate del RincónVictoria de Rivera; recupera territorio en Río Negro.
12 de octubreBatalla de SarandíDerrota brasileña; consolida control oriental.
31 de diciembreToma de Fortaleza de Santa TeresaFuerzas orientales capturan bastión clave.

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